Leyendo hoy este reportaje no he podido evitar dejar por escrito una duda que me viene asaltando desde hace tiempo: ¿cómo puede gustarle a alguien las películas como ‘Saw’? o sea, ¿como puede alguien encontrar entretenidas/emocionantes/agradables esas guarrerías? Vaya por delante que: 1) no he visto (ni pienso) ninguna de las películas de esta saga: con el trailer y el cartel ese de una mano destrozada saliendo de la tierra con las uñas hechas polvo tuve bastante para hacerme una idea (quien quiera verlo que pinche aquí pero da mucha grima); 2) Estoy segura de que en general las personas que disfrutan con ellas no son malas personas del mismo modo que se puede ser el mismísimo diablo y no soportarlas y 3) tampoco creo que a la salida del cine una persona normal se vaya a echar a la crueldad, así sin más. Y ya sé que las torturas y los asesinatos son de mentira (¡bueno fuera!, como diría mi abuela) pero eso no hace que dejen de ser desagradables. Para mí, buscar entretenimiento en la visión de una tortura que parece real es como querer ver arte en el cubo de la basura, francamente. Y si lo que se pretende es hacer reflexionar sobre la maldad humana y tal y cual, pues peor todavía, porque mal vamos si tienen que explicarnos a estas alturas que causar dolor a otro ser humano está muy feo. Vaya, que ni lo entiendo ni me parece terrible que la hayan clasificado X. A ver por qué va a ser más dañino para la psique el primer plano de un pene que ver como cortan en pedacitos a un señor con una sierra mecánica. Lo que es verdad es que la atracción por las maldades ajenas no es nueva: antes se iba a la plaza pública y ahora al cine.
Foto sacada de internet que no tiene nada que ver con el tema pero paso de poner cosas asquerosas.
1 comentario
Noviembre 5, 2009 a las 11:54 pm
No puedo estar mas de acuerdo. De joven me horrorizaba pensar que se permitía recrear (aunque fuera ficción) situaciones tan atroces.
Lo digo en serio, pelis como Viernes 13 me tenían absolutamente traumado.