La responsabilidad del escritor
Dijo Unamuno: “El escritor sólo puede interesar a la humanidad cuando en sus obras se interesa por la humanidad”. Y digo yo: “El escritor sólo puede interesar a la humanidad cuando es interesante”. Parece una perogrullada pero no lo es tanto. O sea, de acuerdo con que el escritor debería mostrar interés frente a las cuestiones sociales. Al menos debería conocer la naturaleza humana, saber en que mundo vive y tener un mínimo de contacto con los problemas y preocupaciones de la gente. Eso está bien. Pero antes que nada, y si no todo esfuerzo será inútil, un escritor debería saber escribir. Y, sobre todo, no insultar la inteligencia de sus lectores. No me digan que no jode cuando llevan un único libro para leer en un avión (o en algún lugar remoto como una plataforma petrolífera o una granja en Utah) y resulta ser, no ya un peñazo, que mira, hay momentos para todo, sino una tontería intragable e infantiloide. Pues eso, que es una irresponsabilidad enorme por parte del escritor. De hecho, es una afrenta equiparable a la del colega que se ofrece a acompañarte al dentista y después te deja allí sola, tirada como agua sucia.
Lo del dentista no me ha pasado nunca pero lo de los libros que te abandonan cual desodorante de mercadillo, infinidad de veces. El último caso ha sido el de “El niño con el pijama de rayas”. Supongo que a estas alturas ya todo el mundo sabe de que trata porque es el típico libro del que se han escrito infinitas críticas, todas buenas, en los más reputados medios de comunicación de medio mundo además de que le han dado ochenta mil premios y lo han traducido a treinta idiomas. Pero por si no lo saben, tata de un niño, hijo de un oficial nazi, que se traslada con su familia a Auschwitz porque a su padre lo hacen comandante del campo. El angelito, de nueve años, puede ver desde su ventana que hay personas famélicas y tristes (sic.) vestidas con pijamas de rayas viviendo dentro de un recinto alambrado. Pero, oye, no tiene ni idea de quienes son ni qué hacen. Vale que el crío no tenía que saber que eran judíos ni lo que estaba pasando allí exactamente pero tratar que creamos que el niño pensaba que aquello era una colonia de vacaciones o vete tú a saber qué, eso sí que no. Que una cosa es la ingenuidad y otra la estupidez. Y estamos hablando de un churumbel de nueve años, no de cuatro como los que tenía el crío de “La vida es bella” de tema similar. Cualquiera que haya tratado con niños sabe que son seres pensantes, casi podríamos decir que son seres humanos, como dirían los Les Luthiers. Lo sé muy bien que vengo de pasar una semana de vacaciones con una sobrina, de precisamente nueve años, y sabe latín. Y no me vengan con que en aquella época no había televisión ni internet, que orejas y ojos siempre ha habido. En definitiva, que como el tema central de la novela es absurdo, todo hace aguas por todos lados. Y conste que no tengo nada en contra de la ficción ni soy la típica tiquismiquis que se indigna por ver un reloj casio en el brazo de un legionario figurante en una película de romanos. Es que sencillamente me parece que el autor primero escoge un tema terrible y doloroso pero en cierto sentido fácil (todos sabemos que los nazis eran malos) y después insulta la inteligencia de sus lectores. Y además es que está mal escrito: para explicar que el niño protagonista es bueno se narra un gesto amable con la asistenta; para explicar que su hermana es mala, se describe una actitud despótica de la chica con la misma asistenta. Y así todo.
Me consiguió indignar el libro. No entiendo a qué tanto halago y tanto premio a una novela de la que nadie se acordará dentro de cinco años… aunque Disney va a hacer una película. Qué fuerte, Mari.
Iwi respondidos:
Cuando se te cruza un libro/película se te cruza, ¿eh?
No me había leído el librito de marras (lo tengo prestado, en inglés, y ahí está cogiendo polvo mientras me prometo que en breve lo leeré), claro que después de tu reseña se le quitan las ganas a una del todo.
Supongo que los habrá mejores para perder el tiempo.
Septiembre 16, 2008 at 11:09 am. Permalink.
macorina respondidos:
Se me cruza, Iwi, se me cruza.
Ains, me he dado cuenta de que cuando actualizo (o sea, de pascuas a ramos, de higos a brevas y de san Juan a corpus) sólo lo hago para criticar. ¿Me estaré convirtiendo en la típica gruñona que empieza las frases con un ‘en mis tiempos’ y las termina con ‘dónde iremos a parar’ y que no devuelve a los niños que juegan en la calle las pelotas que caen en su patio?
Septiembre 16, 2008 at 11:50 am. Permalink.
cincopalpeso respondidos:
No tenía al mentado libro ni de referencias (será que no se ha traducido al argentino y no ha llegado a esta otra mitad del mundo). No soporto los libros planos ni los que persiguen algún fin (con un amigo tenemos la categoría: “libros que sirven para algo” y aseguro que no es una buena categoría). Quiero decir, no me interesa la literatura que está pensada para dejar “mensajes” o enseñanzas positivas (ya bastante tengo con espantar diariamente a los Testigos de Jehová que tocan el timbre), geología marina o antropología social (si estoy interesada en esos temas los buscos en otras estanterías). A mí me gustan desde siempre los libros que no sirven nada más que para dejarme sin aliento, para apretarme el pecho, para olvidarme, para encontrarme, para perderme, para abandonarme, para sacudirme, para abandonarme. Lo dicho, a mí me gustan los libros de la categoría “no sirve para nada”.
Saludos.
PD1: es verdad, en mis tiempos esto no pasaba, la juventud está perdida. Dónde vamos a parar?
PD2: Podría haber resumido diciendo: me gustan los libros que termino pensando “quehijo/adeputaquebienqueescribeeste/aanimal”????
PD3: Disculpá la extensión, pero para una vez que escribís hay que aprovechar.
Septiembre 18, 2008 at 12:46 pm. Permalink.
karraxi respondidos:
joder, miedo me das..
la verdad es que yo lo leí de un tirón, en plan rapidito y me quede tan impresionada con el final que ni pensé en todo eso.
pero no te falta razón, no señora
la peli la estrenan esta semana en el zinemaldi, que por cierto, hay una retrospectiva de cine japo que me voy a perder porque me voy fuera (jo)
Septiembre 18, 2008 at 7:29 pm. Permalink.
Brixta respondidos:
A mí me pasó con este libro en concreto como a Karra, y con los libros en general me pasa como a Cincopalpeso.
Yo es que no esperaba nada del libro, de verdad, y por una simple razón: si ves varios ejemplares del mismo libro en el mismo vagón del metro, no esperes más de él de lo que intuyes va a ser.
Esto lo apliqué al “Código da Vinci”, “La catedral del mar”, y me los me leí por pura curiosidad y para luego poder criticar, que sin leerlo no cuenta.
Septiembre 22, 2008 at 8:04 pm. Permalink.
sonia respondidos:
Me compré el libro sin saber de que iba y cuando me entere, ahí se ha quedado, para momentos tristes ya estan las noticias en los periodicos.
Un besito, que hace mucho que no me pasaba por aqui.
Noviembre 19, 2008 at 5:50 am. Permalink.
socioapatia respondidos:
Me da un poco de miedo que siempre estemos de acuerdo. Menos mal que escribes poco
Noviembre 29, 2008 at 4:39 am. Permalink.
macorina respondidos:
Contesto con meses de atraso (ains, cómo me agoto yo a mí misma).
Cincopalpeso, si el libro no ha llegado (que a lo mejor ahora sí porque ya ha llovido desde que escribí el post y mucho más desde que salió el libro) a Argentina, sería por una cuestión de marketing pero no se perdieron nada. A parte de tus categorías literarias, yo tengo la categoría de libros fariseos (estudié en un colegio de monjas) o de autoafirmación donde meto a todas aquellas obras escritas para mayor gloria de occidente con aquello de ‘que buenos somos nosotros y qué malos son los otros’. Este libro es una de ellas: los nazis eran malos, pues repitámoslo una y otra vez y así no hablamos de los otros malos que ha habido y hay en este mundo.
Karraxi, tengo que decir que el final me lo contó un compañero del curro antes de que lo hubiera terminado así que ni siquiera me pudo impresionar. ¿Será que me frusté y le cogí manía al pobre scritor por eso?
Brixta, en general estoy de acuerdo aunque hay libros que son superventas y son aceptables como por ejemplo el del sueco que se puso de moda hace poco (los hombres que no amaban a las mujeres) que no está nada mal. Bueno, a mí al menos me gustó. En cualquier caso, no está el horno como para gastarse las pelas en comprar libros por curiosidad pero yo muchas veces caigo… y más rabia me da, claro.
Sonia, en realidad es tan malo que ni si quiera es tan triste. Bueno, el tema es tristérrimo pero no logra que uno se identifique con lo que pasa. Un besito para ti también.
Socioapatía, es verdad, estoy de acuerdo en que solemos estar de acuerdo… y sobre todo en que escribo poco
Diciembre 21, 2008 at 12:50 pm. Permalink.
Psikke respondidos:
Totalmente de acuerdo con Maco. Me fastidió haber caído en la trampa. Ni siquiera se me encogía el corazón cuando caminaba a través de la verja. ¿Acaso no los podían pillar? Cuando yo tenía 9 años ya iba en metro sola, ocasionalmente.
Hoy me he acordado de ti escribiendo una cosilla. Un abrazo.
Febrero 24, 2009 at 10:37 am. Permalink.