Hont no tiene la culpa

En estos días de post elecciones se está hablando mucho del sistema electoral español y en particular de que la ley D´Hont favorece a los partidos nacionalistas y perjudica a los grupos minoritarios con implantación nacional como IU. Y es verdad que este sistema tiende a beneficiar a los partidos más votados pero no es cierto que a él se deba que por ejemplo Izquierda Unida, siendo el tercero en número de votos, haya obtenido sólo dos escaños en el congreso como tampoco lo es que los partidos nacionalistas consigan más diputados de los que se merecen por obra y gracia de Hont. Lo que digo se ilustra muy bien en la tabla que incluyo abajo.

Lo que he llamado “Escaños A” (en negrita) son los escaños obtenidos por cada partido tras el recuento de votos, es decir, los escaños reales. Los “Escaños B” son los que se debería haber asignado a cada partido de haberse usado un sistema proporcional puro (he dividido la suma de los votos entre el número de escaños para calcular el precio de cada diputado y así, tras dividir los votos de cada partido por este valor y aplicando un redondeo de campo y playa, obtener los escaños correspondientes). Por último la columa “Escaños C” nos da los que conseguiría cada grupo de haberse aplicado la ley D´Hont considerando que hay 350 escaños a repartir (he usado este programilla que está muy chulo). O sea, que según esta tabla, aún usando el sistema de Hont, IU debería tener 14 diputados y no 2 como en realidad tiene. Entonces, ¿dónde está el truco?

El problema está en las circunscripciones electorales. Para sacar los datos de la columna de “Escaños C” he considerado que hay una única circunscripción con 350 escaños a repartir, cuando lo cierto es que en España hay 52 circunscripciones electorales, una por cada provincia más Ceuta y Melilla. A cada una le corresponde un cierto número de diputados proporcional a la población aunque cada provincia tiene asegurados como mínimo 2 escaños en el congreso (uno en el caso de Ceuta y Melilla). Así, sólo las provincias muy pobladas van a tener un número respetable de representantes mientras que en general los escaños a repartir por circunscripción son muy pocos y por eso son tan notables los efectos de redondeo. Si una provincia tiene tres representante, y visto que no se puede enviar a Madrid una fracción de diputado (ya lo intentó el rey Salomón con un niño y salió mal) sólo van a conseguir escaño los partidos muy mayoritarios. O sea, que Hont no tiene la culpa.

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Marzo 12, 2008. La cosa política, Reflexiones. 4 comentarios.