Desayuno en Plutón

Patrick Braden nace en el lugar equivocado, un pueblito de la católica e hipócrita Irlanda (¿nos suena?), en un cuerpo equivocado. Su madre se ve obligada a abandonarlo al nacer y su madrastra se arrepiente de haberlo recogido desde el día en que lo ve pintándose los labios con el vestido de su hermana. Patrick crece en un ambiente donde los chicos de su edad creen que morir (y matar) por Irlanda es un acto noble -de hecho uno de sus mejores amigos se enrola en el IRA- pero para él no hay más patria que su madre (su patria bien podría ser Uterolandia, como dice Miss Shangay Lily). Kitten Braden, antes conocida por su nombre de esclavo Patrick (vuelvo a copiar a Miss Shangay), viaja a Londres en busca de su verdadera madre. Este es a grandes rasgos el argumento de ‘Desayuno en Plutón‘ una película de Neil Jordan que vi hace poco y que recomiendo.

Es muy interesante la comparación entre los activistas del IRA y la pacífica Kitten. Sin entrar en las motivaciones de los independentistas irlandeses, se me figura la actitud de Kitten mucho más valiente y revolucionaria. Con su sola voluntad de ser ella misma, convierte cada día de su vida en un “atentado” no sólo contra el fundamentalismo católico de su entorno sino contra las bases mismas del heteropatriarcado y, en definitiva, contra la estructura de una sociedad que para perpetuarse alienta el odio al diferente. Y es que los movimientos tradicionalmente autoproclamados revolucionarios proponen cambiar el sistema económico y político, lo que no digo yo que de entrada esté mal, pero no cuestionan la estructura social tradicional. Y lo que es más importante, quien siembra odio recoge miedo (o más odio) pero nunca libertad. Son las personas como Kitten las que partiendo del amor, que empieza en el amor propio, ponen las semillas para una transformación real, y necesaria, de la sociedad (por qué serán los símiles agrícolas tan útiles para estas cosas). O sea, que Kitten Braden es una revolucionaria aunque dificilmente vayamos a ver su foto, con una boina y una estrella, en ningún muro ni en ninguna camiseta. (Y vaya panfleto que me ha salido así a lo tonto, oye)

Marzo 24, 2008. Cine, Reflexiones, Sociología de campo y playa. 1 Comentario.

En la farmacia

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Aquí unas fotillos de unas farmacias del centro. Atención al embellecedor de narices: hay que meterse una especie de palito en la napia para que se estire (qué dolooooooor). Claro, que el aparatillo debe de ser medio mágico porque para mí que la chica de la izquierda no es la misma que la de la derecha. Y pregunto yo, ¿quién puede comprar un champú con un nombre tan así como “Baba de Caracol”? Con esta oferta tan tentadora después pasa lo que pasa, que una va a la farmacia a por una caja de clamoxiles y se vuelve con una de viagra y un arilugio de esos para tener la nariz más respingona que la de Escarlata O´Hara.

Marzo 20, 2008. Curiosidades, Entradas telegráficas, Fotos. 4 comentarios.

Babel y el buen rollo multicultural

“Babel” se estrenó hace dos o tres años así que supongo que una crítica a estas alturas del campeonato ya no interesa a nadie pero es que la volví a ver hace poco y tal fue mi decepción que si me callo, reviento. Es la última película, hasta donde yo sé, de Alejandro González Iñarritu y sigue la misma estructura de historias cruzadas que “Amores Perros” y “21 gramos” aunque en este caso con la peculiaridad de desarrollarse en tres entornos geográficos muy distintos con personas de cuatro culturas muy diferentes. Esto es lo que el director dice de su película:

“Quería que mi película, precisamente, tratara de lo que nos une, porque de un extremo a otro del mundo, e incluso en una misma familia, como seres humanos, nuestro concepto de la felicidad es muy distinto, pero lo que nos hace sentir mal es lo mismo para todos: la imposibilidad de sentir y expresar el amor”.

Qué bonito.

Lo que yo veo en la película sin embargo es lo siguiente (aviso: voy a destripar el argumento) . Los pobres son irresponsables y no saben manejar su libertad. Son como niños inconscientes y es su propia insensatez la que les provoca sufrimiento: el padre marroquí da una escopeta de largo alcance a sus dos hijos menores de edad; los niños marroquies no son capaces de prever las consecuencias de disparar la susodicha escopeta; la señora mexicana comete la imprudencia de sacar a un par de crios del país sin autorización; el joven mexicano no sólo conduce borracho sino que es tan insensato como para abandonar a una señora mayor y a dos niños pequeños en el desierto (pero no actúa por maldad, ojo, es que es un pobre diablo irresponsable). Los ricos, sin embargo, son muy juiciosos y comedidos. Es la vida, la fatalidad del azar y lo inexorable del destino, lo que les causa infelicidad: la señora norteamericana recibe un disparo de manera fortuita; los padres norteamericanos pierden un bebé al poco de nacer por muerte súbita; la adolescente japonesa no ha superado el trauma por el suicidio de su madre. El director nos hace el favor de ahorrarse el corolario de este teorema sobre la incapacidad de los pobres de gobernar su destino, que tarda 143 minutos en enunciar, porque probablemente, y esto es lo terrible, ha tenido buena fe y ha actuado de buen rollo. Y es que la final la película es un producto para el típico buenrrollista de gafas de pasta y pañuelo palestino que andaba encantado con el Fórum aquel. Ustedes me entienden.

Post-post: Y pensar que la primera vez que la vi me gustó…

Marzo 19, 2008. Cine, Reflexiones, Sociología de campo y playa. 14 comentarios.

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Marzo 16, 2008. Entradas telegráficas, Fotos. 11 comentarios.

δ+10÷∑⇒ dios

Un matemático gana un premio de más de 1 millón de dólares por demostrar la existencia de dios.

(Cachis, si yo me hubiera aplicado con los diagramas de Venn en el colegio…)

Marzo 15, 2008. Curiosidades, Noticias, Reflexiones. 7 comentarios.

El paraíso según Adán

Siguiendo con el tema post electoral, hace poco decía que me alegraba de que Coalición Canaria (CC) hubiera perdido un escaño en estas últimas elecciones. Alguna de las razones de esta alegría se explican muy bien en este atículo de Pascual Serrano sobre el libro “El Paraíso según Adan” de Ramón Pérez Almodóvar y José M. Castellano Gil, que copio abajo y que yo resumo así: CC reune a los caciques de toda la vida y a un puñado de advenedizos que, apelando a los sentimientos de canariedad(*) y de exaltación de lo propio y aprovechándose del provincianismo rancio de gran parte del electorado, lleva años en el poder haciendo y deshaciendo a su antojo. Claro, que como dice el autor del artículo, hay otros presidentes autonómicos que también han encontrado su paraíso. Flaco consuelo.

(*) Lo de canariedad viene a ser la exaltación de la identidad canaria entendida mayormente como folclorismo. Curiosamente la canariedad debe virar a insularidad (cada uno la suya, no hay que confundirse) siempre que interese y es que en realidad CC es la primera en fomentar y azuzar el enfrentamiento entre islas (de hecho en Gran Canaria no se comieron un rosco). Eso sí, cuando se trata de ir a lloriquear a Bruselas o de culpabilizar a Madrid de los fracasos de su propia política incompetente todos volvemos a ser canarios. Imagino que de puro estúpido el concepto es dificil de entender para los no iniciados. Lo triste es que funciona, ¡vaya si funciona!

Medios alternativos / Rebelión.- Pascual Serrano. Durante la transición y el debate de las autonomías fuimos muchos, al margen de pasiones y pulsiones nacionalistas, quienes creíamos que una descentralización de las competencias de gobierno supondría una mayor eficacia y mejor gestión al tomarse las decisiones en órganos más cercanos a la ciudadanía.

El tiempo no parece que nos haya dado la razón. Son muchas las autonomías, provincias, comarcas y ayuntamientos donde el caciquismo, el amiguismo, la corrupción y la connivencia entre poder económico local y políticos ha tomado el control de las decisiones públicas, el uso de los fondos colectivos, las contrataciones y destino de los recursos y, por supuesto, la mordaza de cualquiera que quiera levantar la voz.

Y uno de los medios para seguir manteniendo este sistema es lograr que en el debate de la opinión pública siga manteniéndose la discusión sobre los estatutos de autonomía, las competencias y las reyertas entre administraciones autonómicas, forales, cabildos, diputaciones, mancomunidades, ayuntamientos, distritos… Hasta han logrado que todo el Estado español discuta durante dos años de un estatuto de autonomía, el de Cataluña, que luego resultó que ni siquiera les importaba a los catalanes, porque ni fueron a votar.

El potaje de administraciones se ha demostrado de gran utilidad para marear la perdiz. No hay más que escuchar los debates institucionales en las administraciones regionales y locales, son peloteos sobre competencias de otras administraciones, acuerdos, contratos y convenios entre ellas; financiaciones, cofinanciaciones y refinanciaciones; ayudas, subvenciones, fondos de cooperación, de solidaridad, de cohesión…

Cuando surge un escándalo de corrupción, un trágico accidente o una demanda ciudadana, todos los responsables reaccionan con un resorte especial para señalar con el dedo a la otra Administración.

Las autonomías nacieron, crecieron y se reprodujeron responsabilizando a Madrid de sus problemas y deficiencias. Incluso en la actualidad informativa, la política nacional y su debate ocupa casi toda la agenda informativa a pesar de que la Administración central ya apenas gestiona el quince por ciento del presupuesto público nacional. En ese caldo de cultivo es como se ha enquistado en las administraciones autonómicas –y en las locales- una clase políticoempresarial que ha convertido el más rancio caciquismo, el abuso y la corrupción en el modelo político dominante.

Y uno de los casos más elocuentes es el de Canarias, una autonomía donde lo políticos locales han hecho de la responsabilización de Madrid –ahora ya Bruselas- y del victimismo su seña de identidad. El libro “El paraíso según Adán”, subtitulado “Veinticinco años de caciquismo autonómico”, de Ramón Pérez Almodóvar y José M. Castellano Gil, nos detalla toda esa pobredumbre donde el partido del presidente Adán Martín lleva casi veinte años gobernando y sigue achacando las deficiencias de su administración a la “herencia dolorosa”.

Sus autores han sufrido las iras del poder, en lógica coherencia, con el panorama de control asfixiante que denuncian en su libro. José M. Castellano Gil, doctor en Historia, que estuvo durante los años 1999 y 2000 al frente del Museo de Historia de Tenerife, se enfrenta a un expediente disciplinario por la publicación del libro.

Por su parte, el periodista Ramón Pérez Almodóvar, fue cesado de redactor jefe de la Agencia Canaria de Noticias por denunciar en febrero de 2004 una actuación irregular de los dirigentes de Coalición Canaria en Tenerife.

Leyendo este libro podremos saber cómo “funciona” el gobierno canario. Gastando 3.600.000 euros en una campaña para decir a los ciudadanos que eran canarios o estableciendo lo que llaman una Reserva de Inversiones de Canarias (RIC), que no es otra cosa que los empresarios solo tributarán por el diez por ciento de sus beneficios por lo que, según nos cuentan los autores del libro, el pasado año ya se habían ahorrado 12.300 millones de euros en impuestos. El presidente autonómico participará en empresas que reciben subvenciones del propio gobierno y concesiones públicas de administraciones gobernadas por su mismo partido. Se podrá decir a los cuatro vientos que un instituto tecnológico ha recibido un premio internacional aunque sea mentira y conceder premios a trabajos inéditos de investigación que ya se han publicado tres veces. En Canarias tampoco hace falta que los empresarios paguen el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o los Actos Jurídicos Documentados. Las arcas públicas ya buscarán llenarlas subastando su voto en Madrid, llorando a Bruselas o denunciando la “herencia dolorosa”, la deuda histórica o el genocidio guanche. Una buena plantilla de periodistas en gabinetes de comunicación, una adecuada política de contratación de publicidad en los medios locales y los accionistas apropiados en los medios de comunicación garantizarán el control de todo los que se dice, se oye o se ve.

La garantía del mantenimiento del poder se termina manejando mediante una ley electoral que obliga a conseguir un 30 % de votos en una isla o el 6 % en toda la región. Y una concejala de la oposición puede estar esperando indefinidamente a que le den la relación de personas contratadas por los distintos organismos municipales en puestos de libre designación y le digan cuánto cobran.

Y si se trata de tener contento a un dirigente vecinal se contrata a su empresa para que dé una conferencia por 4.953 euros, aunque luego no haya constancia de que se realice pero sí de que se paga. También se puede contratar a un amigo para la sufrida labor de realizar una base de datos de Honores y Distinciones del municipio.

Si queda algún cabo suelto en el entramado de poder se resuelve con la contratación a dedo de cientos de asesores, el cese de interventores municipales incómodos, plenos que despachan una docena de puntos en quince minutos y recesos cuando ven que la votación se puede perder. Para quien intente protestar hay subcontratas de limpieza que, custodiados por la policía municipal, eliminan los carteles que convocan a actos públicos. Y para que no estorben mucho los fiscales anticorrupción se les ahoga en asuntos ordinarios y precariedad de recursos. Para conocer todo esto, sirven libros como éste que nos ocupa.

Y, siempre, denunciando la invasión de las islas por un centenar de africanos pobres, nunca por doce millones de turistas ricos. Pero eso no les impide desvelarse por la lucha con la pobreza organizando una conferencia de Bill Clinton en Tenerife para hablar de ella con un presupuesto de 300.000 euros. Seguro que mejoró mucha la situación de los 400.000 pobres que, según Caritas, hay en la comunidad autónoma canaria.

Y si les preguntan por el ideario a estos políticos, bien claro está, lo dijo el presidente de Coalición Canaria, Paulino Rivero: “CC no es ni carne ni pescado, si es un potaje canario tenemos que ver con papas, bubangos y habichuelas”. Ya aclaró en una entrevista en un periódico nacional que ellos pactaban en Madrid con quien pagara la dote que necesitan las islas. Y si hay que “mojarse” opinando sobre el Plan Ibarretxe, el presidente autonómico lo resuelve diciendo que “Canarias no es una nación ni una nacionalidad, sino un Archipiélago Atlántico”.

Es lo que tiene ser una región periférica de ultramar, que entre Bruselas y Madrid, no hay modo de que los sufridos gobernantes locales puedan sacarla adelante.

Me temo que leyendo ese libro se pueden conocer más verdades que viviendo diez años en las islas.

Pero que no se confundan los autores, en España hay más presidentes autonómicos que han encontrado su paraíso. Lo cual, por supuesto, nunca debe ser un consuelo.

“El Paraíso de Adán. Veinticinco años de caciquismo autonómico”. Ramón Pérez Almodóvar y José M. Castellano Gil. Asociación Taller Cultural de Comunicación.

Marzo 13, 2008. La cosa política. 4 comentarios.

Hont no tiene la culpa

En estos días de post elecciones se está hablando mucho del sistema electoral español y en particular de que la ley D´Hont favorece a los partidos nacionalistas y perjudica a los grupos minoritarios con implantación nacional como IU. Y es verdad que este sistema tiende a beneficiar a los partidos más votados pero no es cierto que a él se deba que por ejemplo Izquierda Unida, siendo el tercero en número de votos, haya obtenido sólo dos escaños en el congreso como tampoco lo es que los partidos nacionalistas consigan más diputados de los que se merecen por obra y gracia de Hont. Lo que digo se ilustra muy bien en la tabla que incluyo abajo.

Lo que he llamado “Escaños A” (en negrita) son los escaños obtenidos por cada partido tras el recuento de votos, es decir, los escaños reales. Los “Escaños B” son los que se debería haber asignado a cada partido de haberse usado un sistema proporcional puro (he dividido la suma de los votos entre el número de escaños para calcular el precio de cada diputado y así, tras dividir los votos de cada partido por este valor y aplicando un redondeo de campo y playa, obtener los escaños correspondientes). Por último la columa “Escaños C” nos da los que conseguiría cada grupo de haberse aplicado la ley D´Hont considerando que hay 350 escaños a repartir (he usado este programilla que está muy chulo). O sea, que según esta tabla, aún usando el sistema de Hont, IU debería tener 14 diputados y no 2 como en realidad tiene. Entonces, ¿dónde está el truco?

El problema está en las circunscripciones electorales. Para sacar los datos de la columna de “Escaños C” he considerado que hay una única circunscripción con 350 escaños a repartir, cuando lo cierto es que en España hay 52 circunscripciones electorales, una por cada provincia más Ceuta y Melilla. A cada una le corresponde un cierto número de diputados proporcional a la población aunque cada provincia tiene asegurados como mínimo 2 escaños en el congreso (uno en el caso de Ceuta y Melilla). Así, sólo las provincias muy pobladas van a tener un número respetable de representantes mientras que en general los escaños a repartir por circunscripción son muy pocos y por eso son tan notables los efectos de redondeo. Si una provincia tiene tres representante, y visto que no se puede enviar a Madrid una fracción de diputado (ya lo intentó el rey Salomón con un niño y salió mal) sólo van a conseguir escaño los partidos muy mayoritarios. O sea, que Hont no tiene la culpa.

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Marzo 12, 2008. La cosa política, Reflexiones. 4 comentarios.